Pulsaciones

domingo, 10 de marzo de 2013

Los números

Los números nunca fueron mi fuerte, pero puedo decirte que desde un tercer piso tire mis ideas por la ventana mas de una noche, que trece veces tire sal al suelo, que sesenta y nueve veces tuve dudas en tu cama, que con el diablo, el Gohda y yo jugamos veintitrés veces a ver quien podía mas, que el once de septiembre llore como una niña, y el once de marzo abrace a mi madre corriendo. 
Los números nunca fueron mi fuerte, pero puedo decirte que con mis diez dedos, cuento como una niña chica, que con mis dos manos dibujo un quebrado en tu espalda y con el único corazón que tengo, hago lo que solo se hacer, querer y olvidarme de lo malo.

amalia


viernes, 1 de marzo de 2013

Somos.

Somos los que somos, estamos los que estamos, nos queremos, nos amamos, nos respetamos... si nos apetece reír, reiremos, si nos apetece llorar, lloramos... pero siempre con el corazón en la mano.

Vibráis conmigo cada mañana.


amalia


martes, 9 de octubre de 2012

Relojes.

no me gusta mirar el reloj cada minuto y pensar en tu boca,  pensar que el tren que me lleva a tu pecho se retrasa, no me gusta llevar reloj y usarlo de mas, que mas darán los minutos, las horas y los segundos, si ami lo único que importa es dormir esta noche encima de tu boca y ahí es cuando la impaciencia la quiero transformar en algo eterno, en noches con alguna hora mas.

amalia

Nada mejor.

Nada mejor que la confianza de corazones que te hablan, nada mejor que la compañía con abrazos de regalo, nada mejor, que palabras que a mi me curan el alma, nada mejor que beber y olvidarte de que la luna este llena o no, nada mejor que sonrisas que son serruchos que apaciguan mi rutina, nada mejor que regalar mi hombro a las personas que laten conmigo, nada mejor que cafés fríos y terrazas que cierran por mi boca impaciente de gritar que esta va por vosotros

amalia

Ideas equivocadas.

Porque tantos valores erróneos e ideas equivocadas, me estalla la cabeza la gente que piensa, la gente que cree, la gente que intuye, la gente que no sabe, ignorancia al fin y al cabo. Un corazón se antepone a una estética, un corazón se antepone a una ideología, un corazón se antepone a todo, porque un corazón late, porque un corazón quiere y ama.

amalia

lunes, 13 de agosto de 2012

AL FINAL LO QUE NOS QUEDA

Al final lo que nos queda, son las sonrisas de los tuyos, los corazones incoherentes y la cordura a largo plazo.
al final lo que nos queda, es esa vieja almohada cansada de escucharte y de ver como tu cabeza explota alguna que otra noche, cansada de repetirle, que consejos solo hay para los demás.
al final lo que nos queda, es ese libro al que nos aferrarnos o esa agenda vieja con recuerdos de la infancia.
al final lo que nos queda, son los valores, el poder de sumar los suspiros y restar los errores, el poder de dividir las malas rachas y multiplicar las buenas.
al final lo que nos queda, es una canción en la que poder escondernos de tanto ruido.
al final lo que nos queda, son abrazos que nos parten el alma cuando se dan de verdad.

Al final lo que me queda es escribir textos como este,  para decirle al mundo que cuando los gritos nos aturdan y las palabras nos corten, que cuando haya mas corazones helados que gente haciendo el amor, que cuando no encontremos la lógica de acciones vulgares, siempre nos quedaran todas estas cosas.

amalia



domingo, 3 de junio de 2012

ANHELO


Hace algún tiempo mi mente dejo olvidada a mi vía de escape,a mi puerta de salida. Echaba de menos dejar sin tinta mil bolígrafos y sin mina los lapices que hicieran falta.
Pienso en el anhelo de la mesa puesta, de la rutina que en verdad, me daba la vida, y evitaba que mi cabeza se quebrase, pues le debía minutos al tiempo. 
Anhelo las tardes de tormenta en las que tu madre te advertía que llevaras paraguas, pero como siempre, cabezona,  llegabas a casa empapada, deseosa de quitarte las zapatillas y ponerte el pijama que dejaste en el radiador aquella noche de invierno, creyéndote adivina.
A veces anhelo, tener a todos los corazones grandes cerca, latiendo conmigo y quemando problemas, porque cuando esto pasa, entiendes que es querer. Entiendes que darlo todo es el mejor de los aciertos, que recibir no entiende de dinero, ni de cosas materiales, ni de nada que se pueda comprar en una tienda. 
Anhelo, por supuesto mi inocencia de sentir por sentir, esa inocencia que no entendía de barreras, ni ideas complicadas, ni amores con maldad, ni amistades con mentiras. Hablo de la inocencia que se columpiaba durante horas en el parque de tu barrio. 
Todo esto va mas halla de papeles que mueven el mundo, hablo de sonrisas, hablo de abrazos, hablo de palabras que te curan la vida. Hablo de miradas cómplices y bocas que no tienen veneno para herirnos. 
Hablo de volver a ser una niña, hablo de que piensen por ti y que tu único reto sea hacerte bien el nudo de esas zapatillas viejas, no comer caramelos de hombres desconocidos, que tu único reto sea llegar sola a la puerta del colegio.
Hablo de olvidarme de los prejuicios, y no distinguir entre una familia feliz y una triste. Hablo de pizzas con refrescos y risas de niños que ya ni siquiera sabes si sonríen, lloran, o desean esto tanto como yo.

Al fin y al cabo estar en casa y sentir que tu madre es eterna y puede parar el tiempo, cuando te arropa y te dice: Buenas noches hija.

amalia.