Creo que mi cabeza es el ancla que no deja que la vela de mi
barco baile con el viento, creo que mi cabeza solo sabe de ecuaciones y
quebrados imposibles, creo que mi cabeza esta endeudada y no sabe a quien
pedirle perdón.
Creo que mi cabeza es como un mueble viejo en la esquina de
una habitación, llena de ropa vieja.
Yo le digo...
Deja de pensar y comete los minutos eternos, las noches sin
estrellas y las rejas de mi boca.
Déjame y vete.
Los sentimientos hoy, escupen a la razón.
amalia